Nuestros pequeños son los tesoros más adorados de nuestras familias y comunidades. Es nuestro deber como adultos en velar por su seguridad y bienestar. Cuando ellos todavía están chicos y pasan la mayoría de su tiempo en casa, sus juguetes se convierten en sus mejores e inseparables compañeros. Por ese motivo, debemos detenernos un poco a pensar en como asegurarnos de que estén seguros mientra juegan. Considere los siguientes aspectos:
1. Si el juguete o una de sus partes le cabe a su hijo o hija en la boca, es peligroso. Siempre chequee que no tenga partes movibles o imanes pequeños que se puedan desprender e ingerir.
2. Considere el peso del juguete. Si usted ve que su bebé no es lo suficientemente grande para poder disfrutar un juguete sin correr peligro, retire el juguete del alcance de los niños. Por ejemplo, darles una bicicleta antes de tiempo.
3. Siempre mire la edad que se recomienda en la etiqueta. Todos los juguetes tienen una edad recomendada en la cual se le considera segura para que su bebé pueda disfrutar de este. Esta recomendación tiene en cuenta la capacidad motriz y cognitiva de los niños.
4. Esté alerta sobre el peligro de contaminación con plomo en los juguetes. El Centro de Prevención y Control de Enfermedades de los Estados Unidos aconseja que revise juguetes viejos o que hayan sido hechos en otros países que tengan leyes menos estrictas para su uso. También algunos plásticos son mezclados con plomo en la fabricación de ciertos juguetes para hacerlos mas flexibles. Usted ya puede comprar unos kits para hacer la prueba química del plomo en casa.
Cuando los niños ya alcanzan el primer lustro de vida, ya es hora de llevarlos a la escuela. Además de tener todos los cuidados que ya le mencionamos, también considere los siguientes pasos: Revise que la escuela o jardín infantil en donde sus pequeños aprenden, tenga un equipo de suministros y de primeros auxilios completo, que tengan un plan de evacuación adecuado y que tengan a la mano los implementos necesarios para estar informados si se presenta una emergencia.
No pueden faltar suficientes linternas, radios portátiles y aparatos de comunicaciones con suficientes baterías para enfrentar cualquier emergencia.
